Paso a paso

Sumando voluntades nació como proyecto de voluntariado en el año 2007, gracias a la convocatoria de la UNLP. Pero recién en marzo de 2008 empezó a funcionar. En ese mes se realizaron las reuniones operativas de coordinación con ASOCEPANI y con los voluntarios.
Fue en abril cuando comenzamos a ir a los comedores a presentar el proyecto y a tener contacto con los chicos. En ese momento bajamos del papel a la realidad nuestra propuesta. El contacto con los chicos y con su contexto y problemáticas nos guió el camino para nuestro recorrido.
A tres meses del comienzo, podemos decir que estamos encaminados. Los comedores y copas de leche tienen sus talleres funcionando todos los sábados. Las radios abiertas se están realizando y el periódico es otro de los soportes que está siendo producido por los chicos, con la ayuda de los voluntarios.
La idea de realizar talleres de radio y gráfica tiene varios objetivos. Por un lado acercar los medios de comunicación a los chicos, mostrarles cómo funcionan, y que características tienen. Por otro los medios audiovisuales tienen la preponderancia sobre cualquier otro soporte, lo cual hace difícil a los jóvenes familiarizarse, por ejemplo con la gráfica, perdiendo el hábito de la lectura y la escritura, impidiendo la capacidad de desarrollo de la imaginación. El desarrollo de los talleres pretende contribuir a recuperar esos hábitos.
Además, queremos que los chicos actúen como interlocutores activos frente a los medios, y no simples consumidores o usuarios pasivos, apostando así al desarrollo de una conciencia crítica que les permita interactuar con su realidad cultural y social, hecho fundamental para acrecentar su aprendizaje que les permita proyectarse de cara a mejorar su propia calidad de vida.
Finalmente proponemos que los encuentros sean una vía de expresión de los nenes. Que a través de ellos puedan transmitir sus inquietudes e ideas, y también sus propias propuestas.
La tarea no es fácil, pero las ganas están intactas y sólo la lluvia de los fines de semana interrumpe nuestros encuentros.


jueves, 29 de mayo de 2008

De la Facultad a la Sociedad

Al comenzar a gestarse el proyecto de Sumando Voluntades, partimos de la idea de lograr llevar adelante un proceso de unión de la Universidad con la Sociedad.
De forma demasiado frecuente suele ocurrir que los estudiantes y graduados de las llamadas Altas Casas de Estudio olvidamos la realización última y, tal vez, más importante del proceso de aprendizaje de las teorías: la práctica.
En palabras del educador Paulo Freire “aprender no es un proceso de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas”. Así, Sumando Voluntades aspira a ser la síntesis del extenso camino que venimos recorriendo en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social.
Una instancia en la cual podamos continuar consumiendo ideas ajenas al tiempo que nos iniciamos en la creación de las nuestras. Para ello, nos orientamos a los jóvenes y niños, puesto que, por sus edades, son los más ávidos por conocer todo lo que el mundo les ofrece.
Dado que entendemos que no puede haber una teoría válida hasta que una práctica la consolida, es que deseamos que este proyecto nos sirva a nosotros para culminar nuestra formación conectando los conceptos que descubrimos día a día, con otras personas que no tienen contacto con ellos, a la vez que nos nutrimos de las experiencias y nociones que los integrantes de los comedores y copas de leche de La Plata tienen para brindar.

Celeste Lucca
Coordinadora

Voluntad de encuentro

La propuesta llegó de la mano de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, y no dudamos un instante en unirnos a este proyecto que se denominó Sumando Voluntades. La comunicación social no es sólo informar en distintos medios detrás de una computadora o micrófono, sino también el trabajo con la sociedad desde adentro de la red. Esto implica el contacto con la problemática y sus protagonistas, sumergiéndonos en las mismas para buscar una solución entendiendo la realidad de cada contexto.
El voluntariado es una forma de intercambio de experiencias, de herramientas, vivencias y conocimientos. Al ser con los niños, el proceso es mucho más rico, dinámico y productivo, ya que ellos conforman las generaciones futuras.
La realidad económica y social que el país atraviesa desde hace décadas junto con la inacción del Estado, generaron la pobreza con la que nos enfrentamos todos los días. Por suerte hubo gente que no se dejó estar, que se preocupó por sus vecinos, por su barrio, por los chicos. Así nacieron los comedores y las copas de leche, con el fin de ayudar no sólo en lo alimenticio, sino también brindando apoyo y contención.
Es a este último aspecto al que apuntamos desde Sumando Voluntades. Más allá de que el proyecto recién empieza, el poco tiempo transcurrido nos ha demostrado la riqueza de lo que estamos haciendo. Ver que se generan inquietudes, debates de lo cotidiano, y hay ganas e interés de conocer las herramientas y aprender a usarlas para el beneficio de todos, es el mejor resultado que podíamos obtener.
No es una práctica de ninguna materia, todos los voluntarios que participamos lo hacemos porque queremos y sentimos que la propuesta lo vale. No hay cambio si no hay movimiento y actitud de innovación y mejora. Los encuentros que tenemos con los chicos pretenden despertar los sentidos, generar compromiso y acción.
El trabajo no es fácil, hay preconceptos y prejuicios de los dos lados. La prueba por parte de los niños es constante, perciben cada palabra y actividad con sospecha hasta que entramos en una especie de amistad. Especie porque la entrega nunca es total, y eso es parte del desafío también.

Laura López Silva
Coordinadora